La importancia de los legados

La importancia de los legados
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Los compañeros de Heredem Burgos nos introducen en el día de hoy en la importancia de gestionar los legados.

Los legados

No pocas veces hemos visto cómo familias enteras se rompen cuando hay una herencia de por medio. Quizás por falta de testamento, o porque no se haya querido complicar el causante, siendo lo “del uno para el otro” o “todo para todos”. Esta fórmula es válida en los casos en los que no hay demasiados herederos, o, no hay demasiados bienes.

Sin embargo, cuando hay muchos herederos o muchos bienes, es interesante recurrir a la figura del legado. Figura que facilita mucho la repartición de bienes, especialmente a los herederos no forzosos, constituyendo así a los legatarios. Sólo pueden ser nombrados en el testamento, a diferencia de los herederos, que existen haya o no últimas voluntades.

Definición de legatario

Podemos definir legatario como “el sucesor a título particular, que adquiere sólo objetos particulares, concretos y determinados, y no responde del pasivo de la herencia, sino únicamente de las cargas u obligaciones que el testador le haya impuesto, dentro de los límites de su legado, o si toda la herencia se reparte en legados”. Hay dos tipos, el puro y simple, y el condicional.

Y las especies: de cosa ajena, de cosa propia del heredero o legatario gravado, de parte de una cosa o de derecho sobre ella, de cosa propia del legatario beneficiado, de cosa gravada, de un derecho de crédito contra tercero, de perdón o liberación de deuda del legatario, hecho a acreedor, alternativos, de cosa genérica, de educación y alimentos, de pensión periódica, de cosa específica y determinada propia del testador, y de parte alícuota.

Esta posibilidad es muy utilizada para los nietos (con ascendientes vivos), amigos, la Iglesia, Asociaciones…, que sin ser herederos forzosos entran al caudal hereditario con ciertas ventajas respecto a los herederos, resaltando las siguientes: reclamación al heredero la entrega o posesión de la cosa legada, corriendo cargo de la herencia los gastos necesarios para su entrega; en el caso de parte alícuota, el legatario sólo adquiere una fracción del activo que resulte después de pagadas las deudas del causante y cumplidas las obligaciones hereditarias, y no es responsable frente a los acreedores, sin necesidad del beneficio de inventario; y si aún no se ha realizado la partición, está legitimado para instar la división judicial de la herencia, puede pedir la anotación preventiva de su derecho y también puede intervenir en la partición en las operaciones de avalúo, liquidación y comprobación del valor de las hijuelas, no así en la composición de los lotes y su adjudicación.

El tercio de libre disposición

Es necesario indicar que los legados no pueden superar el tercio de libre disposición, salvo que toda la herencia sea repartida en legados; y para repartirse un legado, primero, habrá de liquidarse las deudas del causante; y repartir las legítimas forzosas. Realizados estos dos pasos es cuando se entregan los legados, si es que queda algo de la herencia. Si no quedase, no recibiría nada, pero tampoco respondería de las deudas. Una vez repartidos los legados, el heredero recibe lo que queda, bien sea activo o bien sean deudas.

Si un mismo legatario recibe varios legados, puede aceptar uno y renunciar al resto, o viceversa. Salvo que alguno de los legados sea oneroso (que deba hacer algo para poder disfrutarlo), en cuyo caso deberá aceptar o renunciar a todos.

El legado puede extinguirse por tres motivos: 1) si el testador transforma la cosa legada, y no conserve su forma y denominación previa; 2) el testador enajene la cosa legada, salvo con pacto de retroventa, y 3) por perecer la cosa. Si es posterior al fallecimiento, será una imposibilidad de cumplimiento.

Aspecto importante es el relativo a la fiscalidad de los legados. El artículo 3.1 de la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto de Sucesiones y Donaciones establece en su apartado a) que constituye el hecho imponible “la adquisición de bienes y derechos por herencia, legado o cualquier otro título sucesorio”, por lo que sí habrá que tributar por este concepto, si bien con las puntualizaciones de cada Comunidad Autónoma, al ser tributo estatal cedido a las mismas.

Conclusión

A modo de conclusión podemos extraer lo siguiente: el legado es muy útil para dejar una cosa concreta a alguien concreto, sea o no heredero (ya que siendo heredero y legatario puede renunciar a uno y aceptar lo otro y viceversa). Siempre y cuando haya suficiente patrimonio para ello.

Si tiene cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con el derecho hereditario, estaremos encantados de atenderle tanto en nuestra sede central de Madrid como en el resto de España.

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