¿DONAR O HEREDAR? LAS CLAVES PARA ELEGIR LA MEJOR OPCIÓN (I)

Nuestros compañeros de VITIUM Madrid nos aclaran a nivel teórico y práctico, los aspectos fundamentales referentes a las donaciones y las herencias. Comencemos:

Son muchas las cuestiones que se suelen plantear, a la hora de tomar una decisión respecto a la transmisión a los hijos u otros familiares de los bienes que forman parte del patrimonio de una persona, si donarlos en vida y que los donatarios lo disfruten antes, o bien, esperar a la sucesión.

Tradicionalmente los patrimonios familiares solían dejarse intactos hasta que los descendientes los disfrutaban cuando les tocaba por herencia, hoy en día, las cosas han cambiado enormemente. La esperanza de vida, la falta de liquidez en las familias en algunos casos, o la cantidad de inmuebles que hay que conservar, hacen difícil mantener la misma situación hasta una edad avanzada.

Es por ello, que el uso de la figura de las donaciones ha aumentado en el panorama nacional, principalmente por los cambios socio-culturales mencionados y además favorecido por la diferente regulación existente del impuesto de sucesiones y el impuesto de donaciones (ISD) en las distintas comunidades autónomas, en las que, en muchas de ellas, se ven favorecidas por reducciones y bonificaciones fiscales muy ventajosas.

 1.- Fiscalmente, ¿cuál es la ley aplicable en las sucesiones y donaciones?

 Hay que recordar, que en sucesiones la ley aplicable, es la ley de la comunidad autónoma del causante/fallecido en el que tuviere la residencia habitual durante los últimos 5 años, mientras que las donaciones se rigen por la ley donde el donatario (persona que recibe los bienes) tenga la residencia habitual también de los últimos 5 años, a excepción de la donación de inmuebles en la que se aplica la ley del lugar donde estén sitos dichos inmuebles.

Cierto es, que cada patrimonio es diferente, y que optar por una figura u otra varía según estemos ante un patrimonio en el que la mayor parte de su activo sea dinero o valores mobiliarios, esto es, acciones, participaciones sociales, depósitos, fondos de inversión… empresas familiares o que esté formado por inmuebles, que sólo exista uno o varios descendientes, o que sean parientes colaterales.

El colectivo más beneficiado tanto en las donaciones como en las sucesiones son los incluidos en el grupo I y II del artículo 20.2 de la Ley 29/1987 de 18 de diciembre del impuesto de sucesiones y donaciones estatal; descendientes y adoptados menores de 21 años, descendientes y adoptados de 21 años o más, cónyuges, ascendientes y adoptantes. A medida, que existan más grados generacionales entre el fallecido o el donante, los beneficios serán menores, y, por lo tanto, la carga fiscal más alta. A excepción de determinados bienes particulares como pudieran ser la vivienda habitual, o en el caso de sucesión empresarial que requiere otro estudio más pormenorizado.

2.- ¿Qué impuestos gravan las herencias y las donaciones?

Cuando se reciben los bienes en herencia, la masa hereditaria quedará sujeta al Impuesto de Sucesiones (IS) y el Impuesto del Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (Plusvalía Municipal o IIVTNU), este último sólo sobre los bienes inmuebles urbanos que se hereden.

Asimismo, cuando se realiza una donación, la donación también quedará sujeta al Impuesto de Donaciones (ID), y la Plusvalía Municipal que deberán ser abonados por el sujeto pasivo, es decir, los donatarios (persona que recibe los bienes).

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